Ichigo Ichie en la Obra: El arte de ver lo invisible durante tus recorridos de campo

Imagina esto: Estás caminando por la obra. El ruido de las sierras circulares, el olor a concreto fresco y polvo, el vaivén de los subcontratistas. Tienes tu EPP puesto, tu celular en la mano y el Cronograma Maestro en la cabeza.

Haces tu recorrido habitual (tu Gemba Walk). Ves una columna mal encofrada, anotas. Ves escombros en una zona de paso, anotas. Saludas rápido al capataz: "¿Llegamos al vaciado del jueves?". Él asiente. Tú asientes. Sigues caminando.

Te sientes productivo. Pero te tengo una mala noticia: No has visto nada.

Has estado físicamente en la obra, pero mentalmente estabas en el Excel de la oficina. Has aplicado la rutina, pero te has perdido la realidad. Aquí es donde una antigua filosofía japonesa de hace 500 años tiene mucho que enseñar al profesional que solo hace algunos años pisó por primera vez obra.

Hablemos de Ichigo Ichie.

La Escucha Activa y el Respeto (Respect for People)

El Ichigo Ichie proviene de la ceremonia del té, donde el anfitrión se desvive por hacer sentir bien al invitado, prestándole atención total.

- En el Gemba: Una caminata sin atención es turismo industrial. Si el residente de obra baja mirando el celular o pensando en la siguiente reunión, es una falta de respeto a los trabajadores y al proceso.

- La Alineación: Tratar el momento de observación como Ichigo Ichie significa darle al operario tu atención indivisa. Escuchas no para responder, sino para entender. Cuando el trabajador siente que estás "ahí" con él, sin arrogancia y con presencia genuina, las barreras caen y la información fluye. Te contarán los problemas reales, no lo que quieres oír.

Si bajas al Gemba (el lugar real de trabajo) pensando "ya sé lo que voy a encontrar", estás matando tu capacidad de ver la mejora. Estás operando bajo el "Trabajo Imaginado" y no el "Trabajo Real".

Aplicando Ichigo Ichie: Soltar el Preconcepto para ver la "Muda"

El corazón de Lean es eliminar desperdicios (Muda), variabilidad (Mura) y sobrecarga (Muri). Pero, ¿cómo vas a detectar la variabilidad sutil si tu mente está filtrando la realidad?

Aquí es donde Ichigo Ichie transforma tu Gemba Walk de una "patrulla policial" a un acto de liderazgo consciente:

1. Vacía tu taza (y olvida el Gantt por 10 minutos)

Cuando entres a la zona de trabajo, deja tus expectativas en la caseta de obra. No busques confirmar si el plan se cumple. Busca entender qué está pasando ahora. Si ves a un obrero esperando por material, no te lances a culpar a logística. Detente. Obsérvalo. Vive ese momento. Quizás descubras que la grúa está saturada (cuello de botella) o que el acceso está bloqueado. Si no estás "presente", solo verás un retraso. Si estás presente, verás la Causa Raíz.

2. La trampa del "Ya lo he visto antes"

Un Ingeniero de Seguridad que camina sin Ichigo Ichie ve "gente trabajando". Un Ingeniero con Ichigo Ichie ve "tensión en la postura del encofrador". Al tratar cada caminata como si fuera la primera y única vez que verás ese proceso, tus sentidos se agudizan. Dejas de dar por sentado que "así se hacen las cosas aquí" y empiezas a preguntarte: "¿Por qué lo hacen así? ¿Hay una forma más segura/rápida/fácil hoy?".

3. Conexión Humana: El verdadero "Respect for People"

Lean Construction no es (solo) sobre Last Planner System o IPDs. Es sobre personas. Cuando hables con el maestro de obra, aplica Ichigo Ichie. No escuches mientras piensas en tu siguiente reunión. Míralo a los ojos. Entiende que esa interacción es única. Si él siente que estás realmente ahí, sin juzgar, sin mirar el reloj, te dirá la verdad que no sale en los reportes: "Ingeniero, la verdad es que los planos de instalaciones sanitarias no coinciden con las vigas". Esa confesión te acaba de ahorrar miles de dólares en reprocesos. Y la conseguiste solo por estar presente.

Conclusión: Tu obra es un río, no una foto

Heráclito dijo que nadie se baña dos veces en el mismo río. En Lean Construction, diríamos que nadie camina dos veces la misma obra.

La próxima vez que te pongas el casco para hacer tu Gemba Walk, te reto a hacer algo diferente. No bajes solo a auditar. Baja a presenciar. Lleva contigo la actitud del Ichigo Ichie:

  • Este problema es único.

  • Esta oportunidad de mejora es única.

  • Este equipo, en este instante, es único.

Baja a la obra, respira el polvo, siente el ruido y siente el presente. Ahí es donde vive la verdadera mejora continua. El Excel puede esperar; la realidad no.

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